La flexibilidad que ofrece el comercio electrónico o e-commerce es una de las claves que lo ha hecho triunfar. Sin necesidad de preocuparse por el horario de apertura o de acercarse hasta un lugar concreto, las compras digitales han contribuido a que la adquisición de servicios y productos sea más sencilla que hace unos años.

En España, los últimos datos publicados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), muestran que un 44,5% de usuarios hicieron compras online en la primera mitad de 2018 y que el crecimiento de este tipo de transacciones es sostenido, ya que en los últimos años el incremento ha sido de más del 20%.

Comprar online es una actividad cada vez más habitual y, con la tecnología al servicio de este nuevo hábito, las empresas tienen el reto de adaptarse a las ventajas que ofrece el e-commerce, como operar en un mercado global y modernizar sus estructuras para que sus negocios estén actualizados.

A falta de los datos definitivos de todo 2018, y de acuerdo a la CNMC, el comercio electrónico en España superó los 10.000 millones de euros en el tercer trimestre del año y los sectores con mayor movimiento fueron las agencias de viajes y operadores turísticos, con un 16,5% del total; el transporte aéreo, con el 10,1%; y los hoteles y alojamientos con un 5,5%.

El estudio Evolución y perspectivas del ‘e-commerce’ de la consultora Kanlli en 2019, afirma que la estrategia omnicanal, es decir, la unificación de canales en los que está presente una marca, es la preferida por los comercios para integrar mejor sus ventas.

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Las aplicaciones móviles ya son utilizadas por un 67% de comercios, según las empresas encuestadas en este estudio, y ahora uno de cada cinco ya incorpora el pago por móvil o por wearables. Estos formatos de compra generan expectación e interés; sin embargo, uno de los requisitos imprescindibles para que la experiencia de usuario sea satisfactoria es ofrecerle seguridad a la hora de comprar para que el procedimiento sea más confiable.

En el caso del sector asegurador y su relación con el e-commerce, la consultora KPMG señala que las compañías deben prestar atención a la evolución de las tendencias para poder crear compromiso con sus clientes ofreciéndoles productos a su medida.

Algunas de las innovaciones de las que pueden beneficiarse las empresas aseguradoras para integrar mejor el comercio electrónico pasan por aplicar la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, ya que estos mejoran la satisfacción de los usuarios y simplifican los procesos.

En su desafío por transformar la cultura digital, MAPFRE fomenta con el programa insur_space la creación de oportunidades que mejoren el día a día de las personas. Entre ellas, la que implica la evolución del comercio electrónico, una ventana de oportunidades global y sin límites.

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